Todo empezó con don Juan Carlos y su afición por los deportes de vela. A parte de las competiciones, el emérito se pasaba las horas muertas en alta mar para disfrutar junto a su familia de los paseos en el Fortuna, el yate oficial de Casa Real. Ahora, ya no queda nada de esos buenos tiempos y la embarcación solo les está provocando varios quebraderos de cabeza. Es como si sobre el navío pesara una extraña maldición de la que no pueden deshacerse. ¿Quieres saber más sobre esta rocambolesca historia? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.

Los pasajeros VIP’s del Fortuna

> Por sus instalaciones han pasado todo tipo de personalidades importantes, tanto nacionales como internaciones. Ya se ha comentado anteriormente que el príncipe Carlos de Inglaterra ha disfrutado de numerosos paseos a bordo del Fortuna, pero también la que fuera su mujer, Diana de Gales, aunque a ella no le entusiasmaba tanto como a su marido su estancia en Palama de Mallorca. “El primer viaje me lo pasé entero con la cabeza metida en el váter. Lo detesté, me sentí muy incómoda”, reveló Lady Di a Andrew Morton, un periodista amigo suyo.

Los que sí lo pasaron en grande fueron los Aznar. El que fuera presidente del Gobierno y su mujer, Ana Botella, también han sido de los pocos afortunados que han podido compartir junto a don Juan Carlos una travesía por el Mediterráneo. Pero, sin duda, el matrimonio más mediático que ha pasado por el Fortuna ha sido el formado por los Clinton. Era verano de 1997 y Bill y Hillary disfrutaron del clima balear arropados por la familia real española, que no dudó en subirlos a bordo de su preciada joya, que hoy aguarda un nuevo dueño.