La semana ha empezado con mal pie para la alta sociedad española, que ha perdido a uno de sus grandes referentes: Pitita Ridruejo. Viuda desde hace tres años del diplomático Mike Stilianopoulos, la soriana puede presumir de haber tenido 88 fascinantes años de vida. Una trayectoria en la que todo ha girado en torno a su familia y a su gran afición por el arte. Aunque lo que le dio una gran notoriedad en la prensa fueron sus singulares revelaciones sobre las apariciones marianas.

Pitita Ridruejo y Mike Stilianopoulos en una gala de Mensajeros de la Paz.

Apasionante y plena, así podemos describir la vida de Esperanza Ridruejo, conocida popularmente como Pitita Ridruejo. Formada en algunas de las universidades más prestigiosas, ha vivido en distintos puntos del mapa gracias a su envidiable matrimonio con el diplomático Mike Stilianopoulos. El hecho de ser madre en tres ocasiones no frenó la inquietud de esta soriana. Tenía un don especial para la pintura, algo que han sacado de ella algunos de sus herederos. Cabe destacar que incluso llegó a hacer una prueba para trabajar en Italia con el cineasta Fellini.

Pero no ha sido esta pasión por el arte lo que la ha convertido en un rostro habitual de la crónica social de nuestro país. Pitita tenía una interminable lista de amistades que se extendía a lo largo y ancho del mapa. Esto ha hecho que estuviera presente en algunos de los actos más destacados de la jet set patria. No en vano, ser durante algún tiempo embajadora de Filipinas junto a su marido la colocó en una posición privilegiada. Pero lo realmente sorprendente de esta mujer no era su círculo, del que formaban parte personalidades como la reina de Inglaterra o Andy Warhol. Lo destacable eran sus encuentros marianos.

Sus experiencias paranormales

La socialité vivía en un palacete del centro de Madrid que, tras la muerte de su marido, solo abandonaba para ir a misa.

A finales de los años 80 el nombre de Pitita Ridruejo empezó a sonar con fuerza en nuestro país. No es de extrañar, fue entonces cuando dice haberse encontrado con la Virgen María. De fuerte fervor religioso, ha contado varias veces haber sido testigo excepcional de las manifestaciones que la madre de Jesús ha hecho en la Tierra. Incluso llegó a publicar varios libros en los que aseguraba, por ejemplo, que hizo fotos con su Polaroid de estos encuentros.

“Llevo décadas estudiando sus apariciones. Antes de que viera la primera aparición, en los años 70, no sabía mucho sobre esto. Pero desde que vi lo que vi en El Escorial, mi vida ha cambiado. El que crea que vivimos en un paraíso está muy equivocado. Sin embargo, la Virgen nos dice que todo acabará muy bien”, dijo en ABC.

Histórico es, además, su testimonio acerca de lo que ocurrió el día de su primera aparición mariana. También fue fascinante escucharla contar que ha levitado o que ha visto danzar al sol. “El sol daba vueltas y bajaba hacia la tierra. La gente gritaba porque parecía que se nos iba a venir encima. Incluso cambiaba de color. Llegó la vidente a donde estábamos reunidos dentro de El Escorial. Empezó a rezar el rosario. Al llegar al cuarto misterio se cayó al suelo. La gente dijo que había entrado en trance. Al principio no lo creía, pero lo vimos todos. Nos quedamos alucinados. Miramos al sol y con un asombro enorme vimos que se estaba moviendo“, aseguraba. Era consciente de que su testimonio se pondría en entredicho. Sin embargo, eso nunca la frenó. ¡Una mujer auténtica e inolvidable! Que descanse en paz.