Carla Barber ha plantado cara a sus haters y, cansada de los comentarios que la acusan de estar muy retocada y de que su belleza es fruto de su paso por el quirófano, ha decidido publicar su propio challenge y mostrar cómo era hace diez años. La novia de Diego Matamoros, con una fotografía de cuando era una veinteañera y otra actual, demuestra sin necesidad de palabras que no ha abusado del bisturí como se empeñan en decir muchos de sus detractores.

Comparando la imagen de cuanto tenía veinte años y la reciente, comprobamos que el rostro de Carla apenas ha cambiado. Mismos ojos, mismas cejas e idénticos pómulos. Eso sí, apreciamos un evidente cambio en el puente de su respingona nariz y un leve aumento de su labio superior. Retoques que la cirujana plástica nunca ha negado, por otra parte.

Una reivindicación por parte de Carla de que, le pese a quien le pese, su belleza le viene de serie, y lo único que ha hecho con sus diferentes retoquitos estéticos es mejorarla.