La hija de Fran Rivera no está pasando por su mejor momento. Tana Rivera tiene a todo el mundo preocupado por culpa de un problema de salud que le está costando más de un disgusto. ¿Quieres saber que le pasa a la nieta de la duquesa de Alba? Sigue leyendo para descubrirlo. 

Tana Rivera
Tana Rivera es una habitual de la corrida Goyesca de Ronda.

Mucho se ha estado hablando en los últimos meses de un posible enfriamiento en la relación de Tana Rivera con su padre, Fran Rivera. Nada más lejos de la realidad, la joven acudió junto al torero y a su novio, Quique González de Castejón, a la tradicional corrida Goyesca de Ronda que da pie al inicio de los festejos locales. La nieta de la duquesa de Alba es una habitual en el encierro y no ha faltado una sola vez desde que nació. La tradición taurina corre por sus venas.

La jornada transcurría con normalidad. Tanto Tana como sus acompañantes disfrutaban del espectáculo, ofrecido aquel sábado 31 de agosto por los maestros Morante de la Puebla y Pablo Aguada. Pero algo llamó la atención de los paparazzi. Se trataba de la repentina salida de Fran Rivera de la plaza, sin que apenas hubiera pasado una hora desde que comenzó el encierro. Según cuenta Vanitatis, los reporteros corrieron a la puerta del edificio para captar el momento de su salida. Fue entonces cuando descubrieron que algo no iba bien. La hija del diestro estaba siendo trasladada en camilla, completamente inconsciente.

¿Qué le ocurrió a Tana?

Tana Rivera
Tana Rivera sufrió un desmayo en la plaza de toros y su padre tuvo que sacarla en brazos.

Al parecer, mientras que Tana aguardaba en el callejón junto a su novio, perdió el conocimiento y se desplomó ante él. Fran agarró a su hija en brazos y la trasladó corriendo a la enfermería de la plaza, donde fue tratada por el personal médico. Fueron momentos de gran preocupación para Quique y su suegro, pero afortunadamente todo quedó en un susto. Cuando se recuperó, la joven y su pareja abandonaron el encierro, aunque su padre sí esperó a que terminara el espectáculo, denotando así que no hay de qué preocuparse.

Pero, ¿estamos seguros de eso? Lo cierto es que no es la primera vez que Tana sufre un desmayo como este en los últimos meses. De hecho, en diciembre tuvo que permanecer ingresada en el hospital durante tres días tras perder el conocimiento de forma repentina. “No le encuentran nada, no hay ninguna causa para que le ocurra esto”, asegura su madre, Eugenia Martínez de Irujo, a sus familiares. Está claro que la joven no pasa por su mejor momento en cuanto a salud se refiere, aunque los especialistas aún no atinan a acertar que mal le achaca. Desde Cotilleo.es esperamos que no sea nada grave y que pueda recuperarse más pronto que tarde.