Hace casi dos meses que salió a la luz el primer libro de Coto Matamoros, llamado ‘Libro de reclamaciones’. Tras permanecer muchos años fuera del foco televisivo, ha vuelto ‘a toda página’ y sin dejar títere con cabeza, tal y como nos tenía acostumbrados. Su principal enemigo son las Campos, y no nos cabe ninguna duda.

En el libro dedica tres páginas enteras a hablar sobre su experiencia con Campos madre y Campos hijas. Se atreve, a su vez, a opinar sobre el presente profesional de las comunicadoras. Nosotros queremos analizar en profundidad cada frase con la que Matamoros define a la familia televisiva.

La envidia de María Teresa Campos a Ana Rosa Quintana

Las Campos

Han sido compañeras de cadena, pero también rivales. Su relación ha sido cuestionada por los medios de comunicación, por compañeros de profesión y también por muchos de los espectadores que han nacido y crecido televisivamente con ellas.

María Teresa Campos y Ana Rosa Quintana siempre han mantenido que no son amigas y han sido varias las ocasiones en las que se han dedicado alguna indirecta que otra en pleno directo. Si hay alguien que conoce bien a la matriarca de las Campos es Coto Matamoros, que trabajó con ella en su día. Años después ha dedicado unas páginas a su familia, y estas no salen muy bien paradas precisamente.

“Para la segunda temporada de su programa convenció a Maurizio Carlotti para que cambiase de plató, dando como motivo que en el anterior plató habíamos estado perdiendo audiencia por las malas energías que desprendía el espíritu de Ana Rosa Quintana“. La reflexión que hace Coto en la actualidad es, cuánto menos, dura: “María Teresa vivía en un mundo embrutecido por el analfabetismo y había resuelto de un plumazo el secreto de su fracaso, por lo que entendí que alguien capaz de echar mano de cualquier pretexto antes que asumir su culpa es alguien que cuenta con la maldición de una escasa inteligencia”.