Ha hecho todo lo posible por mantener a su hija en el candelero, pero los esfuerzos de Maite Galdeano no han tenido el efecto deseado. Más bien todo lo contrario, se han vuelto contra ella. Sofía Suescun, la niña de sus ojos, se ha convertido en la reina destronada de los realities; ya no goza de la misma popularidad que antes. Y por darlo todo en su defensa, la navarra podría ver cómo su vida se arruina sin poder hacer nada por remediarlo.

Un ocaso televisivo buscado

> Por si esto fuera poco, hay una mujer que está provocando un enorme malestar en Maite. Compartir horas de plató con la que fue (y quizá será) su consuegra, Paz Guerra, no está siendo fácil para Galdeano. De hecho, tras un encontronazo con la madre de Alejandro Albalá ha llegado incluso a plantearse abandonar la televisión. Ya no queda ni un ápice de la confianza que antes tenía en sí misma. Su personalidad está perdiendo fuelle.

Paz acusaba a Maite de ser “una analfabeta emocional”. Una declaración que no le sentó nada bien y así lo hacía saber públicamente. Sin embargo, luego reculaba y aseguraba que lo de querer dejar la pequeña pantalla había sido solo un calentón. Tenemos “elegida de Dios” para rato; y es que quizá si le quitan la pensión busque un asiento fijo en los platós para ganarse la vida.