Desde su llegada a Zarzuela, Letizia ha intentado crear un equipo de confianza a su alrededor. Salvo excepciones, quienes iniciaron este camino con la Reina hace ya casi quince años, siguen formando parte activa de su profesional vida diaria.

La encargada de su melena no es otra que Luz Valera, la peluquera que acompaña a Letizia desde su etapa en Televisión Española. En el nicho del estilismo, doña Letizia ha ido probando suerte hasta dar, en 2015, con Eva Fernández, la encargada de abrir los ojos y el armario de la Reina a un sinfín de posibilidades más allá del clasicismo Valeriense.

Letizia y Felipe Varela

Letizia

La relación entre Letizia Ortiz y Felipe Varela es más que fluida. La Reina confía plenamente en este diseñador. Se ha convertido en su modisto de cabecera parar momentos más importantes como bodas reales, su proclamación como Consorte de España o las comuniones de sus hijas.

La discreción del tocayo del Rey y la medida tan bien tomada a doña Letizia hacen la ecuación dé un resultado perfecto, al menos para lo que se espera de una Reina. Otros diseñadores, en cambio, han mostrado su desacuerdo en que la esposa del Rey recurra siempre al mismo diseñador: “No me parece bien. Creo que al ser una persona que representa a España debería vestirse de más diseñadores. Es una buena imagen y una manera de vender la moda de España y por eso sería importante que promocionara a todos”, reconocía Ion Fiz para ‘Vanitatis’.

Ahora Letizia selecciona, decide, ordena y manda. De puertas hacia dentro debe primar la discreción, y si algún movimiento no termina de gustarle, simplemente se tacha de la lista. ¿Es justa la posición de Letizia o, por el contrario, demasiado radical?