Doña Letizia cumple cuarenta y siete años en uno de sus peores momentos. Desde Zarzuela han intentado mejorar su imagen sin conseguirlo. Todas las intentonas han caído en saco roto. No es exagerado decir que la reina necesita ayuda para superar este bache anímico. Doña Sofía ya se tumbó hace años el diván del psicoanalista para encontrar el equilibrio entre su papel de esposa y reina. Ahora le toca el turno a su nuera. Sobrepasada por las exigencias que impone el cargo e incapaz de superar la sombra de su suegra. Te lo contamos todo a continuación. Sigue leyendo.

Letizia necesita ayuda psicológica

> La reina está en la encrucijada. No se siente con fuerzas. La Corona pesa como una losa sobre ella. Todo son críticas y no puede más. Por otro lado no ha logrado encajar con su familia política. La guerra con cuñadas y suegros es abierta. No se soportan. De hecho, este verano, la infanta Elena renunció a ir a Palma para no encontrarse con ella. En cuanto a don Juan Carlos, se dejó caer por la isla cuando Letizia ya se había marchado.

Un hecho que llama poderosamente la atención es que don Felipe decidiera quedarse unos días solo en Marivent para disfrutar de la compañía de su madre. Esto muestra muy a las claras que no hay entente entre reinas. Doña Sofía cumple con su papel y se deja ver con Letizia en público. Sin embargo, en privado no hay contacto. Por otro lado, la reina está obsesionada con las comparaciones con doña Sofía. Es algo que no puede superar. Todo esto ha hecho que la reina recurra a un profesional para que la ayude a remontar el vuelo. No es la primera integrante de la familia real que lo hace. Antes fue doña Sofía.

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