Enrique Ponce ha sobre pasado todos los límites. El torero ya no esconde su amor con Ana Soria, a sabiendas que su exmujer, Paloma Cuevas, sufre al verlo. Hoy, su lado más íntimo ha salido a la luz, y nos hemos quedado en shock. Te damos todos los detalles, a continuación.

Las intimidades de Enrique Ponce, al descubierto

> Es tal el pasotismo de Enrique Ponce que, nada más hacerse oficial su ruptura y divorcio con Paloma Cuevas, con quien llevaba más de 20 años de relación, colgaba día sí y día también fotografías con su actual novia, Ana Soria. La estudiante de derecho, veinte años más joven que él, hacía lo mismo, algo que terminó mermando mucho la paciencia de Paloma Cuevas. Así pues, el torero se vio en la obligación de borrar todo rastro de la joven en sus redes “con la finalidad de que sus niñas no sufran viendo esas fotografías”, aseguraban algunos rumores.

Hoy, la historia ha dado un giro de 180 grados, y son los amigos del empresario los que airean sus intimidades sin pudor alguno. “La gente se mete con él, pero a él no le importa. Yo creo que incluso le pone un poco el cachondeo ese de la gente. Y sale y pinta la A en el ruedo y le canta y le graba un vídeo. Está como un niño chico”, explicaba esta mañana su amigo José Manuel Soto. Pero lejos de quedarse ahí la cosa, el cantautor ha reventado a Paloma Cuevas con unas afirmaciones que nadie se había atrevido todavía a dar.

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