Kiko Matamoros ha tenido una semana de lo más variopinta posible. Si esta mañana abandonaba el hospital tras haberse sometido a una operación en la que le han tenido que extirpar la vesícula, hoy hablamos de una de las visitas que más ilusión le hizo al colaborador de televisión. Se trata de su hija, Laura Matamoros, y su pareja, Benji Aparicio, quienes acudieron ayer a verle para saber cómo se encontraba.

A la salida del centro médico, Laura Matamoros nos confesaba que su padre se encontraba: “Muy bien, tiene mucha fuerza”. Y es que ya sabemos que Kiko Matamoros tiene mucha fortaleza física y no teme en absoluto a este tipo de intervenciones. Tal y como contó el mismo este martes por la tarde en Sálvame, la operación fue todo un éxito aunque hubo algunas complicaciones.

Una de las cosas de las que no se ha parado de hablar es de la nula relación que hay entre Kiko Matamoros y su hija, Anita. Parece ser que ni el padre le ha felicitado por su cumpleaños, ni ella le ha preguntado cómo ha ido todo después de la operación. Laura Matamoros nos ha desvelado que ha sido ella quien ha hablado con su hermanastra y quien le ha contado cómo se encontraba su padre: “Sí, ha preguntado, me ha preguntado, yo soy quien le pone en antecedentes”.