Después de más de dos meses confinada en casa al lado de su hijo y de Benji Aparicio, Laura Matamoros no ha desaprovechado la oportunidad de salir para acudir a una de sus clínicas de estética de confianza y es que la joven quiere estar preparada para la llegada de la nueva temporada.

Aprovechando para hacerse sus tratamientos estéticos preferidos, Laura llegó a la clínica en solitario y con la pertinente mascarilla para combatir la propagación del COVID-19, aunque la joven se sometió a un aprueba hace algunas semanas en la que conoció que su cuerpo ha generado anticuerpos contra el Coronavirus. La influencer eligió para la ocasión un look de lo más cómodo con pantalón vaquero de Loewe, top blanco y maxi chaqueta de punto de colores.

Este encierro también ha servido para que Laura y Benji Aparicio se reafirmen aún más en esta nueva oportunidad que se han dado en el amor y es que las redes sociales han sido el escenario perfecto en el que presumir de familia unida y feliz junto a su hijo Martín.

Laura ha vivido la enfermedad del COVID-19 en sus propias carnes, aunque asegura que: “Lo mío fue más asintomático que lo de Diego”. En cuanto a las consecuencias económicas, que también está viviendo en primera persona ya que su pareja es hostelero, asegura: “Sinceramente no lo sé cómo acabará esto. No puedo decirte cómo acabaremos cada uno, espero que todos bien y nadie sufra tanto la crisis”.