No corren buenos tiempos para María Jiménez. La artista sevillana ingresaba el pasado 10 de mayo en el Hospital San Rafael de Cádiz, donde era intervenida por una obstrucción gastrointestinal, y las informaciones sobre su situación son contradictorias.

Su hijo, Alejandro Sancho, ha asegurado a los medios que no se trata de cáncer y que no será necesaria una segunda intervención (tal y como se había especulado en los últimos días). Lo que está claro es que ha sido un episodio grave y María ha tenido que pasar varios días en la Unidad de Cuidado Intensivos de dicho hospital.

En los últimos años, la salud de María Jiménez ha sido delicada. En 2013 fue diagnostica de un cáncer de mama en estado primario, que consiguió superar tras tres años de lucha. Y también reconoció en 2017 en una entrevista en el programa de Telecinco Viva la Vida que sufrió otro de garganta. Se recuperó, pero su menoscabo físico ha sido evidente y notorio en sus, cada vez menos, apariciones públicas y televisivas. Ahora la enfermedad vuelve a cebarse con ella de nuevo.

Allegados a la cantante cuentan que la evolución va siendo, poco a poco, cada vez más favorable y lo que toca es esperar a que baje la inflamación y que empiece a drenar. Se encuentran junto a ella amigos como Juanele Zafrasu hermana y su hijo Alejandro, fruto del matrimonio de la cantante con el actor Pepe Sancho, con el que mantuvo una complicada relación, con maltratos de por medio, tal y como ella misma ha reconocido en multitud de entrevistas.

Su hijo Alejandro, su mayor apoyo

Alejandro vive en Toledo con su mujer y su hija, que nacía en 2016, para alegría de María Jiménez, quien muestra debilidad por su nieta, Julia, que ha supuesto un soplo de aire en la vida de María tras un difícil periodo. Según cuenta su círculo más cercano, la niña le pide a menudo que le mande audios cantándole algunas de sus canciones. Y ella accede, encantada, en su papel de feliz abuela.

Ante la delicada situación de su madre, Alejandro no ha dudado en desplazarse hasta Cádiz, donde reside la cantante de forma habitual (en concreto en Chiclana de la Frontera). No en vano, siempre ha estado a su lado, posicionándose de forma pública en los momentos más espinosos tras la ruptura de sus padres.

“Mi madre, cuando se levantó la venda de los ojos, denunció el maltrato, aunque hubiera sido hace muchos años, cuando nadie lo hacía y la tomaron por loca”, dijo en el programa de Mi Casa es la tuya protagonizado por María Jiménezque casualmente se emitió el pasado viernes 17 de mayo. “La primera vez que fui al juez no podía hablar, del nervio, porque mi padre estaba allí”, añade.

El drama de la muerte de su hija y los maltratos 

María Jiménez y Pepe Sancho se casaron en 1980 en Sevilla. Se divorciaron en 1984 y se volvieron a casar en Costa Rica en 1987, después del episodio más triste en la vida de ambos: la muerte en 1985 de su hija Rocío en un accidente de tráfico. La joven tenía solamente dieciséis años. Aquel fue un golpe devastador yMaría se refugió en su ex. Pero los que no funcionó en su día, tampoco iba a hacerlo tiempo después, ni pese a compartir el dolor por la pérdida de Rocío.

En palabras de María la convivencia era tóxica e insoportable y, tras muchos años de maltratos, vejaciones e infidelidades, ponían punto y final a su relación en 2002. Tras ello, él rehizo su vida (se llegó a casar de nuevo con la periodista Reyes Monforte), pero no volvieron a tener relación. Pepe Sancho murió en 2013 víctima de un fulminante cáncer de pulmón. 

Otro capítulo difícil es de los abusos que sufrió en sus comienzos en el mundo de la música, cuando dio el salto de los tablaos de Triana a la industria discográfica. Lo denunciaba en octubre 2017, en la entrega de los Premios Escaparate, en medio de la oleada de denuncias públicas de situaciones similares por actrices, cantantes y mujeres dedicadas al espectáculo.

María Jiménez es una luchadora incansable, porque, como dice su canción más famosa, después de luchar contra la muerte, comenzó a recuperarse un poco y olvidó. Y en ello sigue: batallando día a día, como demostró el pasado mes de enero, cuando reaparecía en Sálvame Deluxe para anunciar su vuelta a los escenarios, una gira por teatros pequeños, y el lanzamiento de un disco con el que pretendía despedirse del mundo de la música.  Ahora, sólo queda esperar a que todo se solucione para que María pueda seguir alegrando e inspirando al público con su música.