La concursante de GH Vip 7 rompía a llorar al escuchar al teléfono la voz de su hija Alba, su mayor motivación dentro del concurso.

Mila Ximénez, después de hablar con su hija, ha prometido dar un cambio radical de actitud dentro del concurso

La gala de ayer comenzaba con un delicado toque de atención a Mila Ximénez. Jorge Javier iniciaba su interacción con los concursantes desde el plató, como cada jueves, que le recibían tomando asiento en los sofás del salón central. Todo era como de costumbre salvo un detalle, la ausencia de una de las concursantes más prometedoras.

El presentador informaba a la audiencia de que Ximénez no se encontraba en el salón junto a sus compañeros, sino que permanecía aislada en el confesionario a la espera de conectar por separado con plató. Jorge Javier la saludaba cariñosamente con un “me gusta verte sonreír” que presagiaba el mensaje que vendría después. La colaboradora puedo ver los vídeos de esa semana durante sus momentos “más bajos”, en especial el miércoles previo a la gala.

“No lo veas siempre como algo tan difícil”

La visita de Alba en Supervivientes sirvió para darle un chute de positividad a la colaboradora y lograr que llegara hasta la final

Mila afirma estar desbordada y haber llegado al límite de sus fuerzas, sin embargo, todos intentan hacerle comprender que debe cambiar el enfoque para afrontar el concurso y continuar hasta la final. El momento clave de la noche llegaba con la llamada de su hija Alba, que tenía como única misión sacar de ese bucle a su madre: “Quiero que disfrutes de lo que estás viviendo. Todo lo de fuera sigue igual.Tienes una experiencia única en tu vida. No lo veas siempre como algo tan difícil”.

La hija de Manolo Santana y la sevillana está convencida de que, de seguir así, Mila saldrá del concurso con la sensación de no haber dado lo mejor de sí misma y haber desaprovechado la experiencia: “Alexander y Victoria te ven vestida de pollo y bailando Bollywood y les parece maravilloso, porque desde los ojos de los niños es una aventura y quiero que lo veas así”. Por último, tranquilizaba a su madre sobre el exterior y le reiteraba su apoyo incondicional una vez más, como ya hiciera durante su paso por Supervivientes: “Contagia a la casa de positividad… Tu sentido del humor te une a todos tus compañeros. ¿Me vas a hacer este favor? Estoy contigo. Te quiero ver bien”.