Desde que Carlota Corredera saltase al ruedo de los platós de televisión, sobre ella se han escrito y publicado infinidad de cosas. La mayoría, positivas y en tono de humor, aludiendo sobre todo a las constantes e incesantes apariciones de la presentadora no solo en el programa que le dio el éxito, ‘Sálvame’ sino en todo lo que ha ido haciendo después: ‘Las Campos’, ‘Cámbiame’ o apariciones esporádicas en ‘Deluxe’ donde además de como colaboradora también lo ha hecho como invitada entrevistada.

La llegada de su hija Alba marcó un antes y un después en su vida, según ella, “la felicidad plena”, pero el embarazo, sumado a la delicada relación que Corredera ha confesado mantener con la comida durante toda su vida hizo que aumentase de peso de forma peligrosa. Tras dar a luz a su primogénita, se puso en manos expertas para recuperar su figura, y lo que es más importante, su salud, pues cuando comenzó su proceso, Carlota tenía un 13% de grasa visceral, un porcentaje muy alto que podía producirle graves problemas cardiovasculares. Un año y 60 kilos más tarde, Carlota ha escrito un libro, animando y alentando a personas que han podido pasar por su situación a que no decaigan y luchen por volver a un peso estable, sobre todo, por salud: “Tú también puedes”. 

La youtuber ‘Soy una pringada’ no ha dudado en cargar contra Corredera en un descarnado y ofensivo vídeo en el que ha dicho cosas como: “Esta señora era una gorda regidora del ‘Sálvame’ y estaba siempre detrás de las cámaras porque estaba gorda. Estaba como acomplejada, pero dijo: voy a adelgazar 60 kilos y voy a hacer como que nunca he estado gorda pero me voy a lamentar de lo gorda que he estado, en plan súper víctima”.

Y continúa diciendo, “¿Igual es que eres una gorda acomplejada que tú misma piensas que por ser gorda no mereces vivir? No sé. Y ahora va de: viva lo curvy, vivan las gordas… chica, acabas de adelgazar 60 kilos. Te sacas fotos en bañador. Ahora dices viva lo curvy. ¿Por qué no lo decías con 130 kilos?”.

¿Dónde acaba el humor y donde empieza la humillación? ¿Merece una mujer que ha luchado por su salud que alguien con esta proyección pública (y también mujer) cargue así contra ella? ¿Está amparada por el derecho a la libertad de expresión o incurre en lo injurioso al tacharla de “traicionera”, entre otras cosas?