Tres semanas después de su último acto público, la Reina Sofía ha reaparecido para mantener una reunión de trabajo en las oficinas de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), asociación con la que la monarca está completamente volcada. En esta ocasión, la madre del Rey Felipe VI ha presidido este encuentro para tratar la situación de los Bancos de Alimentos de las diferentes provincias de nuestro país con motivo de la pandemia y sobre los procedimientos establecidos en la campaña de recogida de alimentos que se está celebrando estos días de modo virtual a causa de la crisis sanitaria.

Pese a que su nombre ha sido vinculado recientemente – junto al de Don Juan Carlos – al uso de tarjetas de crédito opacas, por lo que serán investigados por la Fiscalía Anticorrupción, hemos visto a Doña Sofía de lo más sonriente y sin ningún tipo de preocupación o tristeza reflejada en su rostro.

Con un sobrio pantalón sastre, una americana de terciopelo y una camisa estampada en línea con los estilismos que suele escoger la emérita en sus diferentes apariciones, la Reina se ha mostrado radiante y feliz – sin poder ocultar, bajo la mascarilla quirúrgica, una inmensa sonrisa – de recuperar una agenda profesional en uno de los momentos más duros para la Familia Real.

Y es que, con 82 años recién cumplidos y con su marido instalado desde hace casi cuatro meses en los Emiratos Árabes y sin visos de regresar a España, la Reina Sofía está volcada en su colaboración con el Banco de Alimentos y, feliz por sentirse útil nuevamente para la Corona, pone al mal tiempo buena cara, ignorando los escándalos del Rey Juan Carlos que siguen saliendo a la luz.