Pese a que el viernes conocimos que un alumno de la clase de la Princesa Leonor había dado positivo en Covid-19, y que la heredera debería guardar cuarentena durante 15 días en el Palacio de la Zarzuela y someterse a la prueba PCR, los Reyes no han variado su agenda institucional. Así, mientras el Rey Felipe VI presidía la inauguración de la exposición “150º años del Instituto Geográfico Nacional” en Madrid, la Reina Letizia ha puesto rumbo a Navarra para inaugurar el curso escolar.

La monarca ha visitado en primer lugar el Colegio Público de Educación Infantil y Primaria Nuestra Señora del Patrocinio en la localidad navarra de Milagro, donde ha sido recibida con aplausos y vítores por los alumnos que la esperaban con ilusión a las puertas del centro escolar. Posteriormente, doña Letizia ha recorrido el Instituto de Educación Secundaria EGA en el municipio de San Adrián, en medio de una gran expectación tanto por parte de la prensa como de los propios jóvenes, nerviosos por la visita de la Reina.

Meses después del inicio de la pandemia del coronavirus, Doña Letizia se ha dejado ver por primera vez sin la mascarilla quirúrgica que siempre había elegido hasta hoy, puesto que la Reina se ha decantado por llevar una mascarilla FFP2, que ofrece una mayor protección.

En cuanto a su estilismo, la asturiana ha apostado por un look sobrio (y reciclado). La monarca ha vestido un top de Zara, sin mangas y con estampado en cuadros príncipe de Gales, que ya le vimos en 2018 en Asturias. Doña Letizia lo ha combinado en esta ocasión con unos cómodos pantalones negros de corte tobillero y sus inseparables alpargatas de cuña en el mismo color. Y es que si hace unos días se dejaba ver con unos altísimos tacones en su reunión en la sede de la AECC, hoy ha vuelto a lucir su calzado fetiche, con el que tanto nos ha inspirado este verano que ya llega a su fin.

Sonriente y cercana, la Reina se ha ganado con su naturalidad el cariño de los navarros, que han iniciado este curso escolar con la presencia de Doña Letizia en sus centros.