Según adelanta el diario ABC, Iñaki Urdangarín podría obtener próximamente el ansiado tercer grado penitenciario. Y es que, después de que el pasado 17 de julio Instituciones Penitenciarias rechazase conceder este régimen de semilibertad al marido de la Infanta Cristina, las cosas podrían cambiar.

El recurso interpuesto por el abogado del yerno del rey emérito, Mario Pascual Vives, ha sido estimado por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Castilla y León. Así, el Tribunal acoge la propuesta de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Brieva, Ávila, favorable a la concesión del tercer grado penitenciario a Iñaki Urdangarín.

Sin embargo, esta concesión del régimen de semilibertad todavía no es firme y cabe que Instuciones Penitenciarias presente un recurso en contra en los próximos tres días.

El juez de Vigilancia Penitenciaria valora para la concesión del tercer grado el buen comportamiento del marido de la Infanta Cristina en la prisión de Brieva. Además, destaca la dureza del régimen de aislamiento absoluto por razones de seguridad con el que está cumpliendo la pena de seis años de prisión a la que fue condenado en 2018. Por último, el magistrado también refleja en su auto que el exjugador de balonmano pagó la responsabilidad civil antes de su ingreso en prisión.

Ahora, se abren muchas incógnitas. En el caso de que la obtención del tercer grado por parte de Urdangarín fuese un hecho, el cuñado del Rey Felipe VI debería presentar un domicilio de arraigo – que se supone será donde reside desde el año pasado en Madrid su hijo mayor, Juan Valentín – y habría que ver qué centro penitenciario de inserción social elegiría para pasar las noches. Y es que no olvidemos que con el tercer grado, el exduque de Palma difrutaría de régimen de libertad durante el día pero tendría que volver a dormir al centro todas las noches. Además, el marido de la Infanta Cristina deberá reincorporarse progresivamente a la sociedad y para ello tendría que buscar un trabajo después de haber vivido los años más complicados de su vida.

Por último, quedaría por resolver la incógnita de si la hija pequeña de los Reyes y sus hijos Pablo, Miguel e Irene se mudarían a España, después de siete años viviendo en Ginebra, para estar más cerca de Iñaki Urdangarín una vez haya alcanzado el ansiado tercer grado. Como decimos, muchas incógnitas todavía por resolver que, si todo sale bien para el exduque de Palma y consigue el régimen de semilibertad, pronto tendrán respuesta.