La vida de la infanta Elena estaba marcada desde antes de nacer. Hija de reyes, no sería la heredera porque en España prima la Ley Sálica. La hija mayor de don Juan Carlos y doña Sofía siempre muestra su mejor cara en los actos públicos. Sin embargo, la procesión va por dentro. Una obsesión la acompaña desde hace años y no puede deshacerse de ella. A pesar de que visita con frecuencia a un psicólogo, Elena está atrapada. Esta situación preocupa, y mucho, a doña Sofía. ¿Qué le ocurre a la infanta Elena? Te lo contamos todo a continuación.

Burlas y humillaciones para la infanta Elena

> La infancia y adolescencia de la infanta Elena no fue fácil. Es cierto que disfrutó de una vida de lujo. Sin embargo, se vio muchas veces señalada por su aspecto. Mientras la mayoría se deshacía en halagos hacia sus hermanos, a ella evitaban nombrarla. No obstante, no faltaban los que dejaban caer algún comentario sobre su aspecto. Los más crueles venían de los niños de su edad. La cosa mejoró cuando la infanta empezó a acudir al psicólogo.

Desde bien pequeña, Elena ha lidiado con los comentarios acerca de que nació afectada por un retraso. Ella, que sentido del humor tiene mucho, bromea e incluso explica los chistes que el imaginario popular ha creado al respecto. Desde pequeña acude a la consulta de una psicóloga que la ha ayudado a coger seguridad en sí misma a base de fomentar sus buenas cualidades. Los reyes han estado puntualmente informados de sus evoluciones.

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