Parecía que poco a poco se iba encarrilando. Felipe Juan Froilán siempre ha sido un quebradero de cabeza para la Casa Real, pero en los últimos meses ha mantenido un perfil bastante bajo en los medios de comunicación. Sin embargo, un nuevo escándalo a vuelto a situarlo en el punto de mira. Otra de sus noches locas ha salido a luz y Zarzuela está patas arriba con las últimas informaciones que se han conocido. ¿Quieres saber qué ha pasado? Sigue leyendo para descubrirlo. 

La noche loca de Froilán, al descubierto

> Felipe Juan ha intentado ser más discreto en esta ocasión, pero la astucia de los paparazzi no tiene límites. Según ha podido saber el portal Look, el cuarto en la línea de sucesión al trono español pasó la noche del martes tres de septiembre en uno de los hoteles más cotizados de la capital, y no lo hizo solo. Mar Torres, su novia desde hace dos años, lo acompañó durante la velada. Ambos disfrutaron de una corta, pero intensa, estancia en el Eurostars Tower, un alojamiento que se eleva a más de 230 metros del suelo, ubicado en uno de los rascacielos más altos de Madrid. No ha trascendido a la opinión pública qué hicieron los jóvenes durante su pernocta, pero teniendo en cuenta las instalaciones del edificio, nos podemos hacer una idea.

Piscina climatizada, servicio de habitaciones y estancias equipadas con todo tipo de lujos son algunos de los detalles que ofrece este hotel de cinco estrellas, en el que la noche puede salirte por casi trescientos euros. De seguro que Froilán y su novia no estuvieron jugando al parchís, precisamente. A Casa Real le hubiera gustado que Felipe Juan fuera mucho más discreto en sus asuntos de pareja. Que su vida íntima con Mar Torres haya salido a la luz no hace ningún favor a la imagen de distinción y clase que la Corona quiere transmitir.

De hecho, todo apunta a que los reyes ya habrían dado algún que otro tirón de orejas a su sobrino por su incapacidad para esconderse de la prensa. Todo el mundo sabe lo que ha estado haciendo con su pareja este verano, y rematar con esta velada de pasión ha sido el punto de inflexión que ha sacado de quicio a los soberanos. 

Siguiente: El verano de Froilán y Mar Torres