Cuando nació, nadie vaticinaba que sería una de las nietas de los eméritos que más quebraderos de cabeza supondría para la familia real. Victoria Federica de Marichalar parecía una niña dulce e inocente, pero con el paso del tiempo se ha convertido en una joven con un carácter muy difícil de llevar. Sus polémicas y escándalos han puesto Zarzuela patas arriba en más de una ocasión. A sus diecinueve años, se ha ganado a pulso el título de oveja negra de los Borbones. Sigue leyendo si quieres saber por qué.

La drástica decisión de doña Elena

> La infanta lo ha probado todo para corregir el, bajo su punto de vista, mal comportamiento de su hija. Internados, carísimos colegios, … Nada ha funcionado a la hora de encarrilar a Victoria Federica. Así, doña Elena se ha visto obligada a tomar una drástica decisión: pedir ayuda al padre de la chica, Jaime de Marichalar. La duquesa de Lugo apenas tiene relación con su exmarido y sus encuentros se limitan a los asuntos relacionados con sus herederos, por lo que no ha tenido que ser nada fácil para ella reconocer que lo necesita para llevar a Vic por el buen camino.

Según pudo saber Look, ambos han unido sus fuerzas para redirigir a Victoria Federica y han encontrado el origen de su mala situación: Gonzalo Caballero. Al parecer, el torero con el que últimamente se ha estado relacionando a la hermana de Froilán podría tener algo que ver en el cambio de actitud que está llevando a toda la Casa Real por el camino de la amargura. De momento, Felipe Juan ya ha cortado por lo sano y no quiere saber nada del que podría ser su cuñado. Ahora, solo falta que Vic abra los ojos y le de puerta más pronto que tarde, para que por fin los Borbones puedan dormir sin preguntarse: “¿Qué estará haciendo esta niña?”