Los años han hecho que don Juan Carlos y doña Sofía tengan una relación más civilizada. Ha sido en el otoño de su vida que la pareja ha firmado un alto el fuego y se muestran en mejor sintonía. Sin embargo, hay cosas que doña Sofía ni olvida ni perdona. Esto hace referencia a una de las mayores humillaciones que la reina ha sufrido con testigos de por medio. La protagonista, una famosa actriz que gustaba de entretener a don Juan Carlos. Sigue leyendo para conocer uno de los capítulos más desgraciados de doña Sofía.

Don Juan Carlos, ¿infiel por naturaleza?

> Mucho se ha hablado y escrito sobre la genética de los Borbones. A los hombres de la estirpe se les pinta como auténticos depredadores sexuales. Recordemos el caso de Jaime de Borbón, cuya esposa se escondía en el lavabo para evitar sus envites íntimos. Era tal su fogosidad que Emmanuela Dampierre cerraba la puerta con pestillo y allí permanecía durante horas a la espera de que su esposo se cansara y se fuera.

Siguiendo la estela de su hermano Jaime, don Juan de Borbón también dio mucho que hablar en este sentido. El padre de don Juan Carlos era aficionado a las aventuras extramatrimoniales con actrices de medio pelo que se dejaban caer por Estoril, donde la familia real española en el exilio instaló su cuartel general. Esta afición por las actrices la heredó su hijo. Doña Sofía sufrió una brutal humillación en público por culpa de esta cuestión.

Siguiente: La humillación que doña Sofía ni olvida ni perdona