La infanta Elena está ocupada y preocupada por su hija. Victoria Federica, Vic para los amigos, se ha hecho mayor y vuela en solitario. Cada vez adquiere más independencia familiar y esto quita el sueño a la infanta. La última decisión de Victoria ha afectado mucho a su madre. La infanta no deja de pensar en que su hija pueda ser víctima de la maldición de los Borbones ¿Qué ha pasado? Te lo contamos todo a continuación.

La maldición de los Borbones

A doña Sofíasiempre le ha gustado conducir. Es una actividad que despeja su cabeza. Se siente libre cuando el aire se cuela por la ventana de su coche. El problema es que ha tenido algún que otro susto por pisar el acelerador cuando no debía. En 1984, la reina  fue multada con doce mil pesetas por exceso de velocidad. Una cantidad elevada para la época. La Guardia Civil hizo llegar la sanción a Zarzuela y a don Juan Carlos le sorprendió tanto la cuantía como la procedencia, Palma.

Don Juan Carlos aprovechó un encuentro con el entonces alcalde de Palma para preguntarle sobre la sanción. Este le dijo que no era de carácter municipal por la cuantía de la misma. El rey continuó con las pesquisas hasta que descubrió que la infracción había sido cometida por doña Sofía el verano anterior. Ocurrió en las inmediaciones del Palacio de Marivent, donde la reina fue captada por el radar a noventa cuando la velocidad máxima permitida era de sesenta. También don Felipe pasó por la misma circunstancia que su madre. Conclusión, a la familia real le gusta la velocidad. De ahí el temor de la infanta Elena a que Victoria Federica haya heredado esta pasión y ponga en riesgo su vida. Ciertamente, son pocos los miembros de la familia que han escapado a la maldición de los Borbones.