Letizia Ortiz

La infanta Elena se ha rebelado. El hecho de que la hayan destituido y reinstituido como representante en los actos institucionales es algo que ha conseguido herir su ánimo. Tras mostrar su docilidad acatando los designios de don Felipe, la infanta ha dicho basta y ha lanzado un contundente mensaje: “Hasta aquí hemos llegado”. Te lo contamos todo a continuación. Sigue leyendo.

La infanta paga los platos rotos

La infanta Elena ha sido la gran damnificada del huracán Noos. Don Felipe decidió apartar a Cristina e Iñaki tras el escándalo de corrupción y la pareja fue conminada a exiliarse. Eligieron Suiza. Allí han radicado con sus hijos hasta que la prisión ha separado a la familia. La  mediana de los reyes eméritos sigue en Ginebra mientras prepara su traslado a Madrid. Es algo que parece ya se ha pactado en el pack de su reinserción familiar. Van poco a poco. Primero, foto oficial con la familia con motivo del ochenta cumpleaños de la reina Sofía. Después toca estar presente en Nochebuena en Zarzuela y luego vendrá el regreso definitivo a Madrid.

El caso de la infanta Elena no se comprende. Es uno de los miembros mejor valorados de la familia real pero don Felipe la destituyó a nivel institucional. A ella se le comunicó la noticia y la asumió. En realidad, estaba preparada porque en palacio existen diferentes camarillas y alguien que bien la quiere le explicó lo que ocurría. Después llegaría la tensa reunión con su hermano. Desde entonces, apenas mantienen contacto. Si hasta ahora la infanta había callado, ha llegado el momento de revelarse. Elena de Borbón ha dado un golpe en la mesa y ha enviado un contundente mensaje a los reyes.