Parece mentira pero el ingreso carcelario de Iñaki Urdangarin ha devuelto la estabilidad ansiada para la Infanta Cristina. Socialmente aceptada, familiarmente se enfrenta a este verano con grandes polémicas. Sobre todo con doña Letizia. Se avecina un verano de lo más tormentoso.


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Un año desde entonces

> La vida de la Infanta Cristina se tornó pesadilla el día en que Iñaki Urdangarin fue encarcelado. Todo su mundo se desmoronó con el sonido del último cerrojazo. Un año después nada la Infanta no tiene nada que ver con la mujer lánguida y desvalida que observamos por aquel entonces. Más bien todo lo contrario. El ingreso en Zuera de su marido le sirvió para purgar sus pecados para con la familia. Aunque con reminiscencias, poco a poco en Zarzuela va teniendo cierto peso. Su madre, la reina Sofía y sobre todo su padre, el rey Juan Carlos, quieren que vuelva a tener relevancia social. Sin embargo, Cristina sigue pinchando en hueso con doña Letizia, que sigue viéndola como la percursora del desgaste de la Institución. A pesar de todo, la Infanta podría haber tomado una decisión que desestabilizaría a la esposa de FelipeVI.

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