Mucho se ha estado hablando del ‘cordón sanitario’ que desde Casa Real se le impuso a la doña Cristina de Borbón y a su familia por toda la polémica del Caso Nóos. La hermana de Felipe VI y sus hijos fueron apartados de todos los asuntos que tuvieran que ver con la Corona. Como suele ocurrir en estos casos de enfrentamientos familiares, los más pequeños terminan siendo los más perjudicados. Que se lo digan a Pablo Urdangarín, el hijo de de la infanta, que se ha enfrentado a uno de los momentos más importantes de su vida sin que nadie de su entorno estuviera ahí para apoyarlo. ¿Qué motivaciones les han llevado a abandonarlo? Te lo contamos todo a continuación.

La familia real abandona a Pablo Urdangarín

> Llamó especialmente la atención que doña Cristina acudiera junto a tres de sus cuatro hijos a ver al rey Juan Carlos tras su operación cardíaca. ¿Dónde está Pablo?, se preguntaba todo el mundo. Al parecer, el joven estaba inmerso en los entrenamientos con el equipo de balonmano que acaba de fichar por él, el HBC Nantes de Francia. Urdangarín está dispuesto a seguir los pasos de su padre y le resultaba imposible regresar a España porque su rendimiento deportivo es lo primero. Su gran día llegó poco después y el nieto de los eméritos se estrenó como jugador oficial, aunque fue un momento bastante agridulce para él.

Para empezar, porque apenas pudo salir del banquillo. Siguiendo las órdenes de su entrenador, Pablo casi no pudo pisar el terreno de juego y tuvo que animar a sus compañeros fuera del campo. Además, ningún miembro de su familia acudió para apoyarlo en este momento tan importante para él. Ni sus abuelos, ni sus hermanos, ni sus primos, ni sus tíos. Pero choca especialmente que ni siquiera su madre, la infanta Cristina, haya querido acercarse hasta Francia para ver debutar a su hijo con el HBC Nantes. Uno de los sueños de su vida es dedicarse de forma profesional al balonmano, y ninguno de sus seres queridos a querido acompañarlo en este gran paso encaminado a lograr su meta.

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