Tras casi tres meses de parón, Alba Carrillo ha retomado la normalidad acudiendo a una intervención quirúrgica para la que tenía cita desde hace tiempo y es que la propia colaboradora de televisión explicó que se había sometido a una operación de onicocriptosis, conocida popularmente como uña encarnada.

En todo momento muy bien acompañada por su madre Lucía Pariente, Alba pasó varias horas en la clínica de la que salió con dos dedos del pie vendados y es que, a pesar de todo, salió caminando por su propio pie y con total normalidad. “Mírame, estoy estupenda”, explicaba Alba Carrillo a las cámaras de Europa Press mientras afirmaba que las uñas del pie le “dolían horrores”.

Después unos meses muy tranquilos, Alba ha vuelto al punto de mira tras unas polémicas declaraciones sobre su boda con Feliciano López y es que la colaboradora asegura que no quería casarse porque sabía que no iba a funcionar.

“Fui al psicólogo cuando Feli me pidió matrimonio porque no quería casarme, sabía que no iba a funcionar. Si hubiera dicho que no, no hubiera tenido que hacerle vivir a mi hijo la situación que vivió. Me casé porque pensé que era lo mejor para mi hijo, porque tomé una decisión y no quise echarme para atrás”, explicó en la entrevista.