Siempre es la peor parada en las encuestas de popularidad de Casa Real. El pueblo no termina de aceptar a Letizia como reina, seguramente por su actitud rancia y seca ante los medios. Sus desplantes a doña Sofía y al resto de la familia tampoco le han hecho ningún bien a su reputación, por lo que Zarzuela ha empezado a mover todos los hilos que tiene a su disposición para limpiar la imagen de la consorte. La estrategia pretende conseguir que, algún día, los ciudadanos empiecen a ver a Ortiz con buenos ojos e incluso puedan sentir cariño por ella. Sigue leyendo para descubrir los planes de palacio.

El plan de Casa Real para salvar a Letizia

> La apariencia de distancia y enemistad entre las reinas que se ha mencionado anteriormente, contrasta mucho con lo que se ha visto durante las últimas vacaciones de Casa Real. Muy a su pesar, Letizia tuvo que dejarse caer unos cuantos días por Palma de Mallorca para seguir la tradición veraniega de los Borbones. Doña Sofía la acompañó a ella y a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en todo momento, proyectando una imagen idílica de concordia y amistad. Se trata de una serie de movimientos muy medidos y estudiados para transmitir a los medios la sensación de que todos son una familia unida.

Este año se ha querido potenciar, sobre todo, el papel de abuela de doña Sofía. La emérita no se ha separado de sus nietas, intentando así acallar los rumores de que Letizia no le permite pasar mucho tiempo junto a sus hijas. Además, parece que Zarzuela ha exigido a la consorte que suavice su carácter ante la prensa. Ortiz se ha mostrado más amable que cualquier otro año con los medios, se ha involucrado en las actividades familiares y ha llegado a expresar su alegría por pasar un año más en Marivent. “Cada vez mejor”, apuntaba la reina durante el posado oficial de la familia real. No cabe duda de que se trata de una estrategia para intentar limpiar la, cada vez más deteriorada, reputación de su majestad.

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