Sofía Suescun no podía imaginar que, tras unos días de ensueño en Ibiza con Kiko Jiménez celebrando su 24 cumpleaños, iba a encontrarse a su regreso que unos ladrones habían desvalijado su casa, le habían robado el coche y habían desaparecido sus cuatro gatitos. Parece el argumento de una película, pero es lo que descubrió la ganadora de “Gran Hermano” cuando llegó sola a su domicilio después de sus vacaciones.

Su novio, que se encontraba colaborando en “Sálvame” en ese momento, fue el encargado de dar a conocer la noticia de que Sofía – y por ende Mayte Galdeano, ya que también es su casa – habían sufrido un robo en su domicilio. Aprovechando la ausencia de ambas, unos ladrones entraron en su ático en Valdemoro y se habrían llevado multitud de objetos de valor y dinero en metálico, además de dejarlo todo destrozado.

Kiko, muy preocupado y agobiado por Sofía, llegaba poco después a su casa para apoyar a su novia. Visiblemente nervioso, el de Jaen afirmaba que la hija de Mayte Galdeano está “muy mal, fatal” y confirmaba, aliviado, que “la policía ha localizado su coche por una aplicación”, en una localidad cernana aunque desconocían en qué estado estaba.

Una vez Kiko subió al domicilio y pudo estar con Sofía y hablar con la policía, nos atendió amablemente para desvelarnos las claves del robo: “dicen que hay huellas, guantes, están investigando. La casa estaba revuelta, toda la ropa por el suelo, muebles rotos, un desastre. Ha sido la pena de entrar”.

Aunque Kiko afirma que no desconfían de nadie, la policía “nos ha dicho que pensemos, que le demos vueltas. Debe ser alguien que nos conoce. Es muy complicado acceder así a sabiendas que puede haber dinero en efectivo. Por cómo han abierto el falso techo, las rendijas del aire acondicionado, dicen que iban buscando algo”. “Esto es una lección que te da la vida, tienes que tener mucho cuidado con lo que publicas en redes sociales, siempre hay delincuentes al acecho, me puede ocurrir a mí o a cualquiera”, asegura el colaborador.