Kiko Hernández es uno de los personajes de Sálvame que más ha salvaguardado en la medida de lo posible su intimidad. Se sabe la vida y milagros del cien por cien de los famosos, pero evita en la medida de lo posible, que se sepa más de lo estrictamente necesario sobre sus andanzas y proyectos. El tertuliano prepara una gran sorpresa. Su vida va a dar un tremendo vuelco.

La gestación subrogada de sus dos hijas

No tiene pareja, pero decidió ser padre en solitario. Y recurrió al sistema de la gestación subrogada. Los papeleos y gestiones alargaron la espera previa hasta cuatro años. Fue un “embarazo” muy largo para Kiko, que esperaba con ansia la llegada de sus niñas, Abril y Jimena.

Kiko, que siempre ha presumido de ser un hombre muy mirado para el dinero, contrató varias enfermeras para el cuidado de sus hijas por la noche cuando llegaron. Estuvo presente en el parto en California junto a la gestante.

Las pequeñas nacieron prematuras, como el mismo Kiko explicó en 10 Minutos: Jimena nació con parada cardio-respiratoria, Abril nació bien, hubo desplazamiento de placenta y nacieron muy mal. Allí, en San Diego, me despedía de ella todos los días porque no sabía si iba a salir adelante. Pero día a día se agarraba a la vida. Ha cogido una fuerza tremenda.

De hecho, es Jimena la que siempre se despierta sonriendo, apenas llora durante el día, siempre feliz, como si supiera que tiene que dar gracias todos los días a la vida… Sin embargo, Abril, que lo tuvo más fácil, es todo lo contrario: llorar, gruñir, patalear”. Las niñas nacieron en enero y en julio pesaban 5 kilos, Kiko afirmaba: “Cada vez que suben 100 gramos en mi casa hay una fiesta”. Pese a lo duro de la espera, Kiko no se amilana y tiene un proyecto vital que va a influir también en sus pequeñas.