Estaba claro que la boda de Belén Esteban y Miguel Marcos iba a arrojar infinidad de titulares. La mayoría de ellos sobre los looks de los invitados, pero la polémica ha azotado también a varios de ellos. Sobre todo a Kiko Hernández, que fue descubierto por el personal de seguridad de la boda.

Una boda muy polémica

> Todo para proteger la exclusiva de la boda que publicará la revista Hola el próximo miércoles. Ese podría ser, sin ningún género de dudas, el resumen perfecto de la boda de Belén Esteban y Miguel Marcos. A pesar de que la colaboradora negó activamente estar negociando con uno de los días más importantes de su vida, el tiempo ha dado la razón a Cotilleo.es, que dio a conocer en exclusiva las intenciones de la rubia. Además de fiesta, amigos y compañeros también hubo un gran dispositivo de seguridad. El mismo pretendía evitar que algún invitado curioso hiciera fotografías y pudiera venderlas a algún medio de comunicación. Todos los convidados fueron analizados. También se buscaba en los maleteros de los coches. El escándalo llegó cuando le tocó el turno a Kiko Hernández. Acostumbrado a grabar todas las conversaciones, sus prácticas poco ortodoxas provocaron que los seguratas prestaran mayor atención. Y, sí, encontraron lo que buscaban.

Siguiente: Kiko Hernández contra las cuerdas