Miguel Bosé ha sido uno de los protagonistas de la prensa del corazón en la última semana. El reportaje emitido sobre su vida en Hormigas Blancas ha generado todo tipo de comentarios. Y, claro, una imagen vale más que mil palabras y la del artista habla por sí sola. Estaos muy atentos porque no le vais casi ni a reconocer.

El protagonista de la semana

> Aunque intenta pasar desapercibido y odia que se hable de su vida, Miguel Bosé vuelve a encontrarse en el ojo del huracán mediático. A sus críticas en redes sociales tras la crisis sanitaria motivada por el coronavirus a Bill Gates y a los países más poderosos del mundo, se unen las desavenencias con Nacho Palau por el régimen de visitas de sus hijos, y la ausencia de relación con parte de su familia.

Y es que el funeral organizado por el cantante en memoria de su madre, Lucía Bosé, contó con la llamativa ausencia de sus hermanas, Lucía y Paola Dominguín, y con la de su sobrino Olfo Bosé, a quien según diversas fuentes habría vetado en la emotiva celebración. La prensa ha querido hacer un seguimiento al artista y, para su sorpresa, le ha pillado en plena calle bastante cambiado. Juzgad por vosotros mismos en la siguiente página.