Irene Rosales ha sido la última invitada en llegar a Cantora para celebrar por todo lo alto el cumpleaños de Isabel Pantoja. Una celebración de la que se lleva hablando mucho tiempo y es que este año no será como siempre nos tenía acostumbrados la tonadillera, sino que solamente contará con la familia más allegada de la cantante. Lo cierto es que el mejor regalo para la reina de la copla es ver a sus hijos más unidos que nunca, ya que estos últimos años han estado protagonizados por las guerras mediáticas que tenían.

A su llegada, Irene ha confesado que: “Pues la celebración a comparación con otros años es imposible, primero por lo que hay del covid y segundo porque ahora lo que se necesita es estar en familia y ahí estamos, estar en familia que es lo importante”. Y es que ella ha sido la última en llegar a la finca: “Sí, están aquí desde el viernes, ayer Anabel se fue a una boda y no sé si estará ya y ya falto yo. Además vengo con un hambre increíble”.

Sobre si le trae algún regalo a su suegra, Irene confiesa que: “Bueno, Kiko ya le ha traído un regalito, pero sí que le traigo yo alguna cosilla”. Además, se ha sincerado más que nunca para decirnos que estas reuniones las tienen que hacer más a menudo: “Yo creo que esto hay que hacerlo más a menudo. Siempre hay una primera vez y esperemos que lo repitamos mucho”.

El único pesar de la tonadillera será que falta uno de sus nietos, porque por lo demás no puede estar mejor rodeada en un día tan especial como hoy: “No he podido hablar con ella, solo he hablado con Kiko. Es que he llegado de Madrid, pero seguro que está feliz, está disfrutando de sus nietos, solo falta el hijo de Kiko, pero seguro que hace una videollamada con él”.