Levan casi una década de matrimonio. Una unión entre Penélope Cruz y Javier Bardem que nunca se ha visto salpicada por rumores de crisis. Forman una pareja de esas que todos envidaban. Pero ahora todo podría cambiar. Además, de manera radical. Lo que parecía ser una simple entrevista de él en Estados Unidos podría marcar un antes y un después.

Distintas ediciones de los premios Goya han sido testigo de las escasas apariciones conjuntas de Bardem y Cruz.

Son uno de los matrimonios más conocidos a nivel internacional, pero su hermetismo, al igual que su trabajo, tampoco conoce límites ni fronteras. Tanto Penélope Cruz como Javier Bardem están obsesionados con su privacidad. Se empeñan en separar algo que, en algunos casos como el suyo, no tiene división alguna. La pareja de actores no revela datos de su vida privada bajo ningún concepto. Tampoco comparte anécdotas familiares con sus millones de seguidores. De hecho, las únicas veces que se dejan ver juntos es en premios o estrenos de películas, ninguna escena familiar.

Se sabe que la vecina más ilustre de Alcobendas y el hijo de Pilar Bardem son padres de los pequeños Leo y Luna. Dos niños completamente ajenos al mundo del espectáculo. De hecho, son varios los medios de comunicación que se atrevieron a publicar fotografías pixeladas de los menores. Ante eso, ellos tomaron enseguida medidas legales. No quieren que la imagen de los menores aparezca en ningún lado. Mucho menos que se compartan datos de su vida cotidiana. Está claro que ni Pe ni Javier entienden la contrapartida de la fama. O mejor dicho, juegan con ella según su conveniencia.

Un cambio radical y unas exclusivas revelaciones

Javier Bardem no paró de bromear con Jimmy Kimmel en su exitoso espacio televisivo.

En España, el país que los vio nacer y crecer profesionalmente, solo hablan de trabajo. Sin embargo, en la meca del cine, tanto Javier como Penélope cambian radicalmente. Allí conversan con la prensa de diferentes temas. No ponen restricciones. Como muestra de ello, la última entrevista que ha concedido el protagonista de No es país para viejos. En el programa de Jimmy Kimmel ha dado su mejor versión. No solo no se ha enfadado al preguntarle por sus vástagos sino que ha hablado de ellos por voluntad propia como cualquier otro padre de familia orgulloso.

“El rodaje Todos lo Saben ha sido muy fácil porque trabajábamos a 20 minutos de casa por primera vez. Nos levantábamos, dábamos de comer a los niños, poníamos Metallica, íbamos a trabajar y cuando volvíamos los metíamos en la cama, como la gente normal. A mi hijo le encanta este grupo, todo en casa en muy hardcore”, decía entre risas. Pero, aunque el gusto musical de su pequeño de ocho años, está defiinido, hay una artista que le llama especialmente la atención, Katy Perry. “La conoció y se quedó petrificada mirándola”, explicaba, añadiendo que durante un tiempo la novia de Orlando Bloom fue el amor platónico de su hijo.

A pesar de que ha hablado de este tema con total naturalidad, como harían el resto de padres del mundo, estas declaraciones pueden tener importantes consecuencias. Javier Bardem ha puesto a sus hijos en el foco mediático. Algo que, por un lado, podría generar un verdadero conflicto con su mujer, Penélope Cruz. Además, a buen seguro, la prensa patria se le echará encima cuando en nuestro país se queje al ser preguntado por su vida privada. ¿Capeará el temporal o es que estamos ante un nuevo y desconocido Bardem?