Cualquier tiempo pasado fue mejor, ya lo dice el refrán. Belén Esteban atraviesa un momento muy complicado. Ni siquiera su próxima boda con Miguel Marcos hace que su sonrisa sea constante. Los problemas se multiplican para la princesa del pueblo, cuya andadura televisiva podría estar más cerca de lo que ni ella misma imagina.

Una historia en la que ya no hay nada que rascar

> Su relación con Jesulín de Ubrique fue breve, pero no pudo ser más intensa ni más rentable. Han pasado ya dos décadas desde que Belén Esteban y el torero rompieran. Sin embargo, aquel amor sigue siendo un filón para la princesa del pueblo. Es un tema muy recurrente. Durante todo este tiempo, la de San Blas se ha hecho un hueco en la televisión hablando de su tormentoso noviazgo y quejándose públicamente del comportamiento de Janeiro con la hija que tuvieron en común, Andrea.

Esta imagen de madre coraje que ha tenido que hacer frente en solitario a la crianza de su hija le ha servido para pisar platós cada día, para dar exclusivas y, sobre todo, para llevarse al público a su terreno. Porque increíblemente, Belén se ha convertido en una especie de heroína del pueblo. Alguien a quien la gente apoya y quiere. Podemos considerar a la Esteban una especie de religión. Sin embargo, cuando ella pensaba que tenía por delante aun muchos años para seguir llenándose los bolsillos, se ha encontrado con dos inesperadas trabas. A continuación te las detallamos.

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