Gustavo González y la ex actriz porno María Lapiedra están atravesando su peor crisis. Una crisis que podría confirmar su ruptura. Y los motivos no son otros que la ausencia del fotógrafo en una reciente operación a la que se ha sometido su flamante nueva novia, y el hecho de hayan tenido que pasar su primera noche separados.

Tan delicada es la situación que atraviesa el colaborador de Sálvame que el mismo programa en el que trabaja quiso ayudarle. Y lo hizo recurriendo a los servicios de la coach emocional Cristina Soria, para intentar subirle el ánimo al paparazzi y sacarle del profundo pozo en el que está inmerso.

Una terapia que sirvió a Gustavo para afirmar públicamente que “no está feliz” y que “me odio un poco por no haberme sabido contener un poco más“. Palabras que corroborarían lo que sus compañeros de programa le dijeron en su momento, cuando tomó la drástica decisión de reconducir su vida al lado de Lapiedra.

Pero hay más. Y es que Gustavo confesó a Soria que no está “a gusto con muchas cosas” porque “siempre me ha gustado ser dueño de mi vida“. Y es que al lado de la ex actriz porno lo tiene difícil porque María es una máquina de facturar. Todo lo que puede airear acerca de sus vida privada e intimidades lo hace. Y si esto supone llevarse consigo un buen fajo de billetes mucho mejor.

La respuesta de María Lapiedra

Gustavo no es el único que se ha pronunciado ante esta dificil situación que atraviesa la pareja y que podría poner punto y final a su amor. La misma María también ha abierto la boca, como viene siendo habitual en ella, y lo ha hecho en el programa donde colabora habitualmente. La pasada noche en Cazamariposas aseguró que “los dos estamos agobiados por todo lo que estamos pasando, hay muchas personas implicadas. Es un cúmulo de cosas y ahora ha explotado todo”.

Y es que desde que el pasado mes de diciembre el paparazzi confesara en Sálvame la separación de su mujer, tras 30 años de matrimonio y cuatro hijos de por medio, el tórrido romance entre González y Lapiedra no ha sido un camino fácil. Camino que, dada la cruda situación que están atravesando, podría llegar a su fin en cuestión de días.

¿Rentabilizará María su ruptura con Gustavo y se sentará en el Deluxe cual despechada?