El COVID-19 ha obligado a Sálvame a reinventarse. Para cumplir las estrictas medidas del Estado de Alarma, no todos los colaboradores acuden al plató diariamente. Belén Esteban tiene su propia sección desde casa, aunque no parece que la estén yendo muy bien las cosas a la de Paracuellos. Su mayor enemigo, Toño Sanchís, le ha desenmascarado. ¿Corre peligro el trabajo de la princesa de pueblo?

Una pelea que no parece tener fin

> Hubo un tiempo en el que Toño Sanchís y Belén Esteban eran más que amigos. La de Paracuellos recuerda aquella etapa como algo que jamás volvería a repetir: adicciones, contrataciones desmesuradas, decisiones mal tomadas…Lo mismo le sucede a Toño Sanchis. El representante no guarda un buen recuerdo de aquellos momentos, sobre todo porque después de años al lado de la princesa del pueblo, su relación esta más que acabada. Ahora llevan vidas separadas. La colaboradora de Sálvame se ha centrado al cien por cien en su trabajo y en su familia, algo en lo que coincide con Toño. Sin embargo, sus inquietudes, su forma de ver la vida y sus pensamientos son totalmente diferentes.

Debido a la situación por la que atraviesa España, Toño Sanchís se encuentra confinado en su casa junto a sus hijos y su mujer. Por el momento, el representante no ha tenido opción de hablar ante los medios de comunicación tras el desahucio de su anterior casa, algo que sí ha hecho Belén Esteban. Ella forma parte del grupo con más riesgo de contraer la enfermedad y a pesar de que no sale de casa ni si quiera para ir al pan, su presencia en televisión sigue siendo un pilar fundamental para el programa. Sin embargo, la sección de la que se encarga ahora la Esteban no parece ir tan bien como se esperaba.

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