Gran Hermano es uno de los programas que más audiencia tiene y hay veces que esto no se tiene en cuenta. El comportamiento de algunos de los concursantes sobre pasan los límites, pero, sin duda hay un caso que tiene impactado a toda España. Se remonta al año 2017 con GH Revolution, el ultimo reality de Guadalix con concursantes desconocidos. Carlota Prado denuncia haber sufrido abusos sexuales por el que entonces era su pareja en la casa. Dos años después, un juez asegura que hay indicios de abusos sexuales. A continuación, todos los detalles.

Carlota Prado habla de todo lo ocurrido

> Todo ocurrió en 2017. La última edición de anónimos comenzó en septiembre y como era habitual en programas anteriores, una relación sentimental surgió dentro de la casa. Carlota Prado y José María, por aquel entonces, de 24 años de edad, vivían con ambición los días allí dentro. ¿Quién no lo haría? Pero por desgracia, esta relación quedó en nada en el momento en el que la productora expulsó a José María por “comportamientos inadecuados”. Pero la realidad no salió a la luz hasta hace unos meses cuando Carlota decidió demandar a José María y a la productora por haber sufrido abusos sexuales y que no se tomaran inmediatamente medidas al respecto. Las declaraciones de Carota no se hicieron virales hasta hace unos días, aunque ella ya lo denunció hace unos meses atrás.

“Yo estaba preocupada porque apenas teníamos comida y los efectos del alcohol podían ser mayores. Y bueno, me sentó mal a mí.”, explica. Carlota terminó muy ebria, momento en el que José María habría aprovechado para acercarse a ella con fines sexuales. Lo peor vino al día siguiente Carlota ajena a todo lo ocurrido, recibió una llamada del “súper” donde, sin consentimiento, tuvo que ver un vídeo de 12 minutos en el que se podía ver cómo José María le llevaba a la cama y, debajo de las sábanas se intuye cómo el andaluz se aprovecha de ella. “Se ve perfectamente que se aprovecha de mí en la habitación y que yo estoy inconsciente. No llego a explicarme cómo el programa lo permitió. Esto pasa a la una y media de la mañana y nadie irrumpió. Se ve cómo el “súper” me llama y yo no respondo porque estoy inconsciente.”, explica Carota. Pero aún hay más.

Siguiente: La jueza considera que hay indicios de abuso sexual