tragaperras online

El mundo de las relaciones virtuales absorbió también a los juegos de azar. Hoy en día, la mayoría de los apostadores tienden a usar casinos online, que están desplazando paulatinamente a los casinos tradicionales. Esto se debe a las numerosas ventajas que presentan los juegos en línea, entre las que se cuentan la practicidad de realizar apuestas desde el móvil o el ordenador, la seguridad en los depósitos y el retiro de premios, y la variedad de operadores que funcionan actualmente. Sobre este punto, resulta importante informarse para saber elegir con precisión el tipo de servidor y de juego que sea más funcional a cada usuario; para más datos sobre este punto, se puede consultar slots.info/es, una web especializada en los casinos virtuales y las apuestas en línea.

Esta amplia variedad incluye temáticas clásicas, pero también formatos novedosos, como los juegos sobre famosos: Michael Jackson, Elvis Presley y Frank Sinatra, entre otros, tienen juegos en su honor. Otras personalidades están explorando también la creación de juegos de azar. Tal es el caso de Gordon Ramsay, el popular dueño de «La cocina del infierno». Ramsay es propietario de restaurantes de su firma en Caesars Palace en Las Vegas, lo cual une su negocio al mundo de los casinos de manera directa. De este modo, no es extraño que el famoso cocinero y empresario se haya sumado a la ola de juegos de azar online. En este caso, se trata de una máquina tragaperras que recrea el mundo de «La cocina del infierno». Ramsay ya ha comenzado los preparativos para proteger el título a través de la Agencia de Propiedad Intelectual del Reino Unido; así, se asegurará que su juego de tragaperras sea el único oficial con el formato de su célebre restaurante.

El controvertido cocinero de 53 años está en plena expansión de su empresa. Su restaurante en Las Vegas puede recibir a 300 comensales, y tiene una vista privilegiada de la famosa Franja, conocida como Las Vegas Strip, el corazón de la bulliciosa ciudad de los casinos. Su proyecto de sumarse al mundo de las apuestas virtuales responde a un fenómeno mayor, puesto que muchas otras celebridades han demostrado su interés por esta industria floreciente. Incluso en España, numerosas personalidades se han visto vinculadas a los casinos online. Esto pareciera favorecer tanto a la imagen de los famosos como al negocio de los operadores. Entre las personas vinculadas se cuentan Jorge Rebellón, Gerard Piqué y Rafael Nadal.

El crecimiento del juego virtual en España está en plena expansión, según reporta la DGOJ (Dirección General de Ordenamiento del Juego), entidad que regula las apuestas legales. Las cifras se muestran en constante alza, lo cual se debe a diversos factores: la recuperación económica del país, la mayor confiabilidad de los casinos online, la reglamentación de las casas de apuestas, etc. Es importante remarcar que el actual acuerdo entre el PSOE y Podemos implica una normativización de los casinos tradicionales, que establecerá límites de horarios y restricciones de locación en las cercanías de las escuelas; de igual manera, se espera que el gobierno establezca reglas para los casinos virtuales que aseguren su confiabilidad. Según la DGOJ, el juego más popular es la ruleta en vivo, seguida por la ruleta tradicional y, en tercer lugar, el blackjack. La preponderancia de la ruleta se debe a su mayor margen de ganancias, así como a su tradicional atractivo en el mundo de los casinos.

La expansión del juego online y su ligazón con los famosos trae aparejada una cuestión ética que no deja de ser atendida por los organismos de control: la practicidad del juego y la publicidad invasiva pueden promover endeudamiento, compulsión, estrés y juego entre menores. Cuanto más crece la industria de los casinos virtuales, más se involucra la seguridad personal de los usuarios. En este sentido, la implicancia de los famosos en esta industria debería estar orientada a la preservación de la integridad de los usuarios además de al crecimiento económico; quizás esa sea la cuenta pendiente de la banca en general: desarrollar y promover los valores sobre los cuales toda actividad lúdica debería cimentarse. Es bueno recordar que, más allá de las ganancias económicas que el azar pueda traer, la base de este tipo de divertimentos debe ser lúdica y ética: mens sana in corpore sano.

En tanto aumenta la actividad de los casinos, también crece el debate sobre su alcance y sobre los actores participantes. Y es bueno que así sea.