La guerra entre Belén Esteban y Toño Sanchís no cesa. La primera utiliza su victoria en los tribunales para tergiversar otras realidades que evidencian su malogrado negocio. En concreto, la subasta de la casa de Toño se ha convertido en su peor pesadilla. Y, aunque Belén se empeña en explicar una realidad inexistente, Cotilleo.es publica los documentos judiciales que no dejan lugar a las dudas. Sin trampa ni cartón.

El acuerdo que desoyó

> Toño Sanchís no se negó a pagar. Hubo un tiempo en el que, asesorado por sus abogados, tendió la mano para acercar posturas con su ex representada. Según ha podido comprobar Cotilleo.es, el empresario ofreció 400.000 euros. Los mismos se pagarían de la siguiente manera: 200.000 euros al contado, 50.000 que ya se le habían embargado de sus cuentas corrientes y el monto restante, 150.000, de forma fraccionada. La respuesta de Belén y sus abogados fue rotunda: no querían llegar a ningún acuerdo, querían quedarse con la casa de Toño y dejarle en la calle junto a su familia.

Sin embargo, está claro que visto el descalabro que ha supuesto la subasta, Belén Esteban debería haber pactado y haber resuelto el conflicto de la manera más fácil. Ya lo dice el refranero español: mejor un mal acuerdo que un buen pleito.