Desde que Belén Esteban se dio el sí, quiero, muchos de los invitados le han quitado el protagonismo aunque solo fuera por un segundo. Anabel Pantoja tuvo su minuto de gloria y fue precisamente por el vestido que decidió llevar a este enlace. Sin embargo, hoy destapamos uno de los fracasos de la sobrina de Isabel Pantoja. Unas fotografías han sido las culpables.

Anabel Pantoja podría haber sido víctima de un engaño con el vestido que llevó a la boda de Belén Esteban.

Quien le iba a decir a Anabel Pantoja que iba a acaparar tantas cámaras en cuestión de segundos. Fue el equipo de Cotilleo.es el encargado de desvelar algo que estamos seguros, ni si quiera la propia Ana Belén lo sabía. El pasado 22 de junio, la sobrina de Isabel Pantoja decidió llevar un vestido negro con pequeñas motitas de colores. Un diseño espectacular de Rocío Osorno que llamó la atención de los fotógrafos allí presentes.

Sin embargo, en este portal digital descubrimos que la propia Anabel podría haber sido víctima de una copia. El vestido que la sobrina de Isabel Pantoja llevó al enlace matrimonial se puede conseguir actualmente en Aliexpress por tan solo 11 euros. Una sorpresa de la que estamos seguros, también lo ha sido para Anabel. Ahora, su famosa marca de bañadores no pasa por su mejor momento y las culpables han sido unas fotografías que ella misma ha publicado en su perfil de Instagram.

Su marca de bañadores, en crisis

Aanbel recibe a diario, comentarios negativos acerca de su físico en las redes sociales.

Parece que Anabel no está pasando por su mejor momento. En lo personal sí, pues hace tan solo unas semanas fuimos testigos de su pedida de mano. Ella misma se encargó de hacerlo público en las redes sociales. Sin embargo, su empresa de bañadores no parece estar yendo viento en popa. Ella se empeña en hacer públicos sus diseños. De hecho, su tía, Isabel Pantoja ha decidido llevarse algunos de ellos a la isla de Supervivientes. Sin embargo, Anabel ha sido víctima en las últimas horas de insultos en las redes sociales. Al parecer, el estilo y la forma de los bañadores no son del gusto de la mayoría. Ella se defendía en su perfil de Instagram. “Estoy acostumbrada a que me hagan ese tipo de comentarios. Me duele decirlo así, pero estoy acostumbrada. Yo subo esa foto porque veo que hay gente que lo hace, ¿por qué no lo voy a hacer yo? ¿Por qué tengo unos kilos de más? ¿Tengo que pedirle permiso?”, espetaba.