Don Juan Carlos está en el ojo del huracán desde que dos medios de comunicación hayan publicado unas conversaciones de su amiga especial, la entrañable Corinna, con el ex comisario Villarejo, actualmente en prisión. Se trata de un auténtico jaque a la Corona porque la alemana acusa al rey emérito de delitos muy graves. Un auténtico thriller con espías, testaferros y amenazas de muerte.

Negocios turbios

Corinna desvela que don Juan Carlos, a través de su abogado, Dante Canonica, creaba estructuras opacas y ponía propiedades a su nombre que luego le reclamaba. Así funcionaba la cosa: “A este Dante Canonica, por ejemplo, le han puesto en contacto con el número dos, la persona del rey de Marruecos, y ha montado una estructura que se llama ‘…ix’ (el nombre, muy breve, es difícilmente identificable en el audio). El director es Dante Canónica.

Así continúa la alemana: Ponen la propiedad dentro de la estructura, hacen como un contrato de venta y entonces parece todo perfecto. Claro, no pueden decir que el beneficiario es el otro (en referencia al rey emérito). Entonces, sin decírmelo, me lo ponen y después dicen: Esta no quiere devolverle la cosa”. Pero si lo hago, es money laundering. Es blanqueo”.