Después de varios meses separados en los que ambos se han echado mucho de menos, Elena Rodríguez y Pedro Solá retoman su rutina en Madrid más enamorados que nunca. Demostrando que el paso de la madre de Adara por “Supervivientes” les ha servido para estar de lo más unidos, ambos aprovecharon el paseo para acudir a una conocida pastelería y comprar algunos dulces.

Elena y su novio – al que conoció cuando su hija Adara participó por primera vez en Gran Hermano – estuvieron muy cercanos y cariñosos en todo momento y es que pasearon agarrados por la cintura como cualquier otra pareja de enamorados.

Apostando por la comodidad y presumiendo de espectacular figura tras su paso por la isla, Elena eligió para la ocasión pantalón blanco, blusa azul marino y zapatillas marrones que combinó con bolso en el mismo color. Aunque la superviviente ha confesado durante un directo en Instagram con su hija Adara que ha ya recuperado casi todo el peso que perdió en el reality, la verdad es que nosotros la vemos de lo más estupenda.