Doña Sofía ha cumplido con creces las promesas de fidelidad y lealtad que hizo en el momento de contraer matrimonio con don Juan Carlos. Ahí empezó su calvario. La advirtieron pero no quiso escuchar. Con los años, la reina descubrió una triste realidad sobre su marido que siempre ha querido ocultar. Te lo contamos todo a continuación.

El órdago de Sofía a Letizia

> Quizás doña Sofía tuvo un rapto de premonición el día que pronunció esta frase: “Aunque se muera mi marido y reine mi hijo, y haya una reina nueva, yo ya seré la reina Sofía hasta la muerte”. Sin duda, esta es una de las espinas que lleva clavadas doña Letizia. Y duele, duele mucho. Porque la reina, en su imaginación, había elucubrado que cuando don Felipe subiera al trono, doña Sofía desaparecía de escena.

El mutis por el foro de doña Sofía es imposible. Don Felipe la necesita más que nunca ya que es el miembro de la familia real mejor valorado y más querido. Su buen hacer ha calado hondo en la sociedad española. Consigue empatizar y ha dado lo mejor de sí misma haciendo lo que más le gusta, ayudar a los demás. Mientras que ha intentado ir más allá en su tarea, doña Letizia sigue atrapada en el espejo de la fashion y beauty victim. Una superficialidad que no gusta.