Iñaki Urdangarín continúa su labor de voluntariado ajeno a los problemas que están sacudiendo a la familia real después de que la Fiscalía haya iniciado una investigación contra el Rey Juan Carlos por presunto blanqueo de capitales, y de que Anticorrupción esté investigando a los eméritos por el uso de tarjetas opacas por su parte y por la de algunos de sus nietos, que no se sabe si serán los hijos que el exduque de Palma tiene con la Infanta Cristina.

El exjugador de balonmano, que no está atravesando un buen momento después de que la Audiencia de Palma haya rechazado, nuevamente, la concesión del tercer grado penitenciario, pone sin embargo al mal tiempo buena cara y continúa con su trabajo tres días a la semana en el centro Don Orione, a donde le hemos visto llegar un viernes más.

Pero, sorprendentemente, Urdangarín ha llegado al lugar dando un traquilo paseo, cuando normalmente un coche le deja a las puertas del centro. Y es que al parecer un atasco le habría pillado a su llegada a Pozuelo de Alarcón – localidad donde está Don Orione – procedente de la cárcel de Brieva y, para no llegar tarde a su voluntariado, el marido de la Infanta Cristina no ha dudado en bajarse del vehículo y completar la última parte del camino a pie, protagonizando un inesperado “paseillo” que hacía mucho que no veíamos dar al yerno del Rey Juan Carlos.