Están empeñados en separarles, pero María José Campanario y Jesulín de Ubrique siguen dispuestos a sonrojar a sus enemigos públicos. A pesar de que Kiko Hernández y Belén Esteban siguen sosteniendo que el matrimonio del torero y la odontologa es una estafa, las cosas han cambiado y María José les ha propinado un guantazo sin mano que suena a venganza.

Anunciaron su separación

> Desde que María José Campanario apareció en la vida de Jesulín de Ubrique cuando éste se debatía entre la vida y la muerte tras un grave accidente, fueron muchos los que la criticaron. Vieron en la de Castellón a una joven que tenía ganas de aprovecharse de la fama del torero. Pasaron los años, la boda, los nacimientos de sus dos hijos y, aún así, las voces más críticas se unían para malmeter contra la ahora odontologa. Un sector de la prensa se ha afanado en asegurar, de forma reiterada, que la relación hacía aguas.

Tanto es así que hace unas semanas, el programa Sálvame aseguraba que el matrimonio había llegado a su fin. Anunciaron, incluso, que Jesulín de Ubrique iba a anunciar en rueda de prensa que había decidido emprender el camino de la separación. Fue entonces cuando Kiko Hernández y Belén Esteban, más unidos que nunca, refrendaron una información que acabó siendo falsa. No hubo anuncio, ni separación.

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