Mucho se ha estado hablando sobre una posible crisis matrimonial entre Letizia y don Felipe. Voces cercanas a Zarzuela aseguran que la consorte tiene un carácter difícil de llevar y nuestro soberano podría haberse cansado de soportar tantas insolencias. Todo empezó con el famoso “déjame terminar” que espetó en su pedida de mano, y la situación ha ido a peor desde que se dieron el ‘sí, quiero’ en la Catedral de la Almudena. Ahora, un gesto definitivo de Ortiz ha terminado de evidenciar que su relación no está pasando por el mejor momento. Sus allegados se temen lo peor. ¿Quieres saber qué ha pasado? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.

Letizia, la peor parada en el divorcio

> Tampoco hacía falta ser un experto en realeza para intuir que la consorte no saldría muy airosa de una supuesta separación de don Felipe. Sin embargo, sí que gozaría de algunos privilegios que se escapan a la realidad del resto de mortales. Para empezar, aunque se le retiraría su título de reina y cualquier otro que la vincule con Casa Real, doña Letizia disfrutaría de un sueldo vitalicio de 88.000 euros anuales, repartidos en catorce pagas, según apuntaron desde Los Replicantes. También se le compensaría su antigua labor de soberana con la concesión de dos viviendas para su uso y disfrute.

Sin embargo, a Letizia le darían donde más le duele: sus hijas. La consorte y Felipe VI firmaron un pacto matrimonial que recogía que, en caso de divorcio, la custodia de los hijos menores iría a parar a la Casa Real como institución. Así, Ortiz tendría que ajustarse al régimen de visitas que se acordara para poder ver a la princesa Sofía y a la infanta Leonor. Un escenario completamente inimaginable para una madre que ha demostrado sentir verdadero apego hacia sus hijas.