La hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo cumplía 20 años el pasado 16 de octubre. Este cumpleaños, a diferencia de su mayoría de edad, ha estado marcado en todo momento por la discreción y el misterio en torno a su estado actual. 

Tana Rivera
Aunque rodeada siempre de gran expectación, Tana intenta vivir alejada de los medios y la vida pública

Mucho han cambiado las cosas desde que, en 2017, la hija mayor de Francisco Rivera cumpliera la mayoría de edad rodeada de expectación y celebrando una fiesta por todo lo alto. La asistencia a su “puesta de largo” de los jóvenes pertenecientes a las familias más influyentes del panorama nacional copaba las portadas de la mayoría de revistas del corazón y llenaba horas de tertulia en los programas.

La fiesta más mediática era el preludio de una mala racha que la hija de Eugenia Martínez de Irujo estaba a punto de estrenar. El incidente sufrido en una experiencia de voluntariado en el continente africano, donde unos hombres asaltaron el campamento en el que se encontraba la joven, y los posteriores sustos de salud que han trascendido a la prensa, ponían la lupa en la pequeña de la casa de los Alba.

Una joven con mucho estilo

Tana Rivera
Sus apariciones públicas, siempre sometidas a juicio, la han coronado como una de las ‘it girls’ de la joven aristocracia española

Ahora, en la celebración de sus dos décadas, la situación es totalmente distinta. Un cumpleaños en la privacidad, alejada de flashes y portadas de revistas, y rodeada de su familia y los más cercanos, entre los que se encuentra su pareja Quique González. Parece que atrás han quedado los desmayos que sufrió hace unos meses en alguna de sus apariciones públicas y que preocuparon a su entorno. Tal y como sus propios padres han afirmado, “no hay motivo de preocupación” y Tana se encuentra totalmente recuperada y en perfecto estado.

Aunque intenta pasar desapercibida, la joven ha comenzado a ser considerada, desde su aparición, una de las chicas más estilosas e influyentes en lo que a moda y elegancia se refiere, con un registro sofisticado pero también con toques ibicencos, de inspiración algo “hippie”, al más puro estilo Cayetana de Alba. De su madre, quien manifiesta su orgullo cada vez que le preguntan por Tana, ha sacado ese aire bohemio en sus looks. Parece que estamos ante una joven promesa del mundo de la moda y el estilo, habrá que esperar para ver con qué nos sorprende en su próxima aparición…