Muchas personas esperan con ansia que llegan las Navidades para reencontrarse con aquellos seres queridos que, por múltiples factores, se encuentran distanciados a lo largo de todo el año. Por eso motivo estas fechas son muy señaladas y todos los detalles se cuidan más que nunca. Muchas cenas, comidas, con amigos y familiares que quedan para el recuerdo y que lo más mínimo cuenta.

Lo que nunca puede faltar en una mesa de Navidad es una botella de champán, ya que esta es clave para los momentos en los que brindamos por el año nuevo, por nuevos proyectos, por deseos… y es que este año más que nunca, sabemos que se van a producir más brindis que ningún año anterior.

Veuve Clicquot vuelve este año pisando fuerte y es que no solamente es importante tener una botella de champán, sino también el diseño que esta presenta para que nuestra cena o comida sea de lo más elegante posible. Este año, las nuevas ediciones limitadas de la colección Retro Chic de Veuve Clicquot inundan la Navidad de diseños vintage, convertidos en auténticas piezas de coleccionista para los más nostálgicos.

En esta ocasión, Veuve Clicquot se inspira en el regreso de los años 70 y 80 a través de un símbolo de la época: la cinta de cassette. Un formato de almacenaje de audio que representó mucho más que una innovación tecnológica y se convirtió en una forma de expresión artística que recopilaba numerosos recuerdos y emociones. Veuve Clicquot decide así aunar la belleza con la utilidad, con el fin de crear objetos icónicos que despierten diferentes emociones artísticas.

Los seis cassettes completan una colección de diseños entre los que destaca un modelo a rayas con etiqueta personalizable en un emblemático amarillo Clicquot. Otros motivos como el estampado de cebra en blanco y negro, la impresión disco con brillantes destellos o los característicos diseños multicolor de onda retro completan esta colección representando cada uno de ellos un momento icónico del pasado. Todos los detalles de la colección han sido cuidados de manera minuciosa, desde los diminutos tornillos que lucen la icónica forma de cometa de la maison hasta las ruedas de los cassettes que giran del mismo modo que un modelo real.