Le gusto o no a su madre, la princesa Leonor tiene un destino claro con el que tarde o temprano deberá de cumplir. El trono de España le pertenecerá algún día, pero Letizia no la está preparando para convertirse en reina. La consorte se ha empeñado tanto en proteger a sus hijas de la exposición mediática que no las está dejando aprender a desenvolverse en una serie de situaciones con las que tendrán que empezar a lidiar enseguida. Tanto Leonor como Sofía están abocadas a hacer el ridículo por culpa de su madre. Sigue leyendo para descubrir las claves de este asunto.

La enfermiza sobreprotección de Letizia

Letizia, Leonor y Sofía

> Ortiz ha pretendido llevar a sus hijas por un camino de algodones. Ha intentado protegerlas demasiado, y este afán por garantizar su bienestar las ha convertido en una especie de niñas burbuja, que apenas saben desenvolverse en el mundo exterior. Letizia ha creado para ellas un universo lleno de facilidades y comodidades que nada tiene que ver con la realidad que más pronto que tarde les tocará asumir. Las hijas de los reyes ya no son unas niñas y dentro de poco tendrán que empezar a cumplir con sus obligaciones como infanta y princesa.

Especialmente Leonor. La primogénita de Felipe VI está destinada a seguir su camino y algún día tendrá que enfrentarse a la enorme responsabilidad de ser la jefa de Estado de España. Aunque su educación académica esté yendo por el buen camino, la enfermiza sobreprotección de Letizia no le permite aprender a manejarse en los actos oficiales a los que acude. La princesa está a punto de cumplir catorce años y todavía está muy verde en cuanto a modales y compostura ante la opinión pública. Por culpa de la consorte, Leonor se ha convertido en el hazmereír del viejo continente.

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