Belén Esteban todavía guarda el agradable sabor de boca que le dejó su boda con Miguel Marcos. Sin embargo, su ilusión es repetir el enlace con el mismísimo Dios ejerciendo de testigo. La de Paracuellos quiere casarse por la iglesia, pero se ha topado con un tremendo obstáculo: su exmarido, Fran Álvarez. El camarero se niega en rotundo a concederle la nulidad matrimonial y ha puesto su vida patas arriba. Como era de esperar, la princesa del pueblo no ha tardado en mover ficha y ha dejado muy claras sus intenciones. Sigue leyendo si quieres saber cómo ha reaccionado ante esta provocación.

Bodas de sangre

Belén Esteban

> La princesa del pueblo se casó con Fran Álvarez en 2008 y el amor se les terminó más pronto que tarde. Por fortuna, la Esteban ha podido rehacer su vida de la mano de Miguel Marcos, el hombre con el que pasó por el altar a principios de verano de 2019. La boda se desarrolló como un proceso civil, y no religioso, ya que ante los ojos de Dios, Belén ya está unida en santo matrimonio con el camarero. Así, su felicidad no será plena hasta que la Madre Iglesia los declare, a ella y a su actual pareja, marido y mujer. Para cumplir su deseo, es necesario que solicite la nulidad matrimonial, pero su ex no está dispuesto a ponerle las cosas nada fáciles.

“No voy a firmar los papeles de la nulidad matrimonial porque no me da la gana. Aquella boda existió para lo bueno y para lo malo, y no hay por qué borrarla”, sentenció Fran en una incendiara entrevista con Lecturas. El camarero se ha cansado de ser “una marioneta en manos de Belén” y se ha plantado ante sus exigencias. “He aprendido a posicionarme. Antes era un pelele, pero ya se acabó”, aseguró Álvarez. ¿Cómo habrá sentado a la Esteban esta clarísima provocación? La princesa del pueblo no se ha quedado callada y ya ha lanzado su contrataque. Sigue leyendo si quieres saber de qué se trata.

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